G. I. Gurdjieff, Grupos de París, Tomo I, 1943,

G. I. Gurdjieff

G. I. Gurdjieff, Grupos de París, Tomo I, 1943,

$29.00

En los años 40, G. I. Gurdjieff recibía a sus alumnos en su apartamento parisiense de la calle de los Colonels Renard. Sus intercambios constituían lo que entonces se dieron a conocer como los grupos. Las notas que componen el objeto de este libro han sido recogidas en el desarrollo de esas reuniones. Las mismas son fiel testimonio de la enseñanza de Gurdjieff durante ese período de su vida. Las respuestas a las preguntas planteadas alimentaban una búsqueda común y se inscribían asimismo en la continuidad de una relación íntima y personal.

La crónica de estas reuniones de grupo puede ser una ayuda para quien busca realmente pero con la condición de guardar permanentemente la visión de que falta lo esencial: la presencia del maestro. Gurdjieff era en su ser la encarnación y el testimonio viviente de su enseñanza.

Si esta enseñanza continúa estando viva hoy en día se debe al esfuerzo de sus más cercanos alumnos que han asumido la tarea de transmitir la influencia viviente que ha encarnado Gurdjieff. Seamos cuidadosos, al igual que ellos, de no restringirnos al material escrito sino por el contrario de verificarlo todo a través de la experiencia. Para el que aborda la lectura de estas páginas esta será una indicación valiosa.

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Descripción

En los años 40, G. I. Gurdjieff recibía a sus alumnos en su apartamento parisiense de la calle de los Colonels Renard. Sus intercambios constituían lo que entonces se dieron a conocer como los grupos. Las notas que componen el objeto de este libro han sido recogidas en el desarrollo de esas reuniones. Las mismas son fiel testimonio de la enseñanza de Gurdjieff durante ese período de su vida. Las respuestas a las preguntas planteadas alimentaban una búsqueda común y se inscribían asimismo en la continuidad de una relación íntima y personal.

La crónica de estas reuniones de grupo puede ser una ayuda para quien busca realmente pero con la condición de guardar permanentemente la visión de que falta lo esencial: la presencia del maestro. Gurdjieff era en su ser la encarnación y el testimonio viviente de su enseñanza.

Si esta enseñanza continúa estando viva hoy en día se debe al esfuerzo de sus más cercanos alumnos que han asumido la tarea de transmitir la influencia viviente que ha encarnado Gurdjieff. Seamos cuidadosos, al igual que ellos, de no restringirnos al material escrito sino por el contrario de verificarlo todo a través de la experiencia. Para el que aborda la lectura de estas páginas esta será una indicación valiosa.